
Susi Franco, dueña de Chispa Creative Studio. Foto: Marco Flores, JEFAS Magazine.
Por Christina Fernández-Morrow
Al poner cámaras en manos de exniños soldados en campamentos de reintegración en Colombia, la fotógrafa Susi Franco no solo enseñó técnicas, sino que también dio a los participantes la posibilidad de reescribir sus propias historias. Franco canaliza esa misma filosofía de empoderamiento para ayudar a dueños de negocios latinos a competir en un mercado cada vez más digital. Su estudio de video y fotografía para marketing, Chispa Creative, muestra cómo las perspectivas de personas inmigrantes pueden identificar oportunidades que otros pasan por alto y cómo esa experiencia de impacto social se traduce directamente en éxito empresarial.
El amor de Susi Franco por contar historias
La mirada de Franco se fue forjando mientras su familia se mudaba de Colombia a Estados Unidos para dirigir iglesias en Arkansas, Alabama y Massachusetts. En la universidad, Franco empezó estudiando música clásica, pero se sintió intrigade por estudiantes de comunicación que cargaban cámaras y entrevistaban a sus compañeros. “Cambié de carrera y, después de una clase de fotografía y otra de video, estaba completamente enamorade de eso”. Ese giro académico llevó a algo más profundo.
Con el tiempo, Franco entendió que ese impulso creativo había estado presente desde la infancia. Recuerda trepar entre enormes rocas en Medellín a los siete años, imaginando mundos enteros donde los insectos tenían una existencia gigantesca como astronautas e inventores que exploraban la galaxia. Esas horas sobre las piedras se convirtieron en la base de su carrera como fotógrafx que narra la vida a través de una cámara. “Siempre me han atraído las historias”, dice Franco. La fotografía se volvió el medio perfecto para capturarlas.
Enseñar fotografía como herramienta de empoderamiento en Colombia
Esa pasión llevó a Franco de vuelta a su país natal para documentar el impacto del acuerdo de paz de 2016 entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno. Trabajó en campamentos en las afueras de Medellín, donde se había concentrado gran parte de la violencia. El objetivo de Franco era iniciar un diálogo entre iglesias cristianas en posiciones de poder y jóvenes que habían combatido en la guerra y terminaron en campamentos de reintegración.
“Regresé con 10 cámaras y enseñé algo llamado Photovoice”, cuenta Franco al describir el método de fotografía utilizado para capacitar a los participantes en documentar imágenes que, en conjunto, contaran la historia de su realidad. Les enseñó cómo la iluminación, el encuadre, el ángulo, la elección del lente y la composición podían mostrar cómo la guerra había marcado sus vidas. “Creamos una galería y la llevamos a iglesias clave en toda la ciudad para que existiera una narrativa que contrarrestara lo que decían las noticias sobre lo que en realidad ocurría en los campamentos de reintegración”, dice Franco. La galería sigue expuesta en Colombia.
Al regresar a Estados Unidos, Franco y su esposa se mudaron de Boston a Nebraska para estar más cerca de la familia de ella, que se había establecido en Omaha. Mientras hacían de ese lugar su nuevo hogar, Franco enfrentó una decisión difícil: buscar un trabajo que ofreciera estabilidad económica o seguir su pasión por la fotografía, las historias y la experiencia humana. “La barrera más grande que tuve que superar fue mi propia mentalidad”, cuenta sobre esas primeras dudas. “Esa vocecita preguntando: ‘¿De verdad puedes vivir de esto y ser artista?’ estaba muy presente”. Sin embargo, la fuerza de dedicarse a lo que más ama fue más fuerte que el síndrome del impostor.
En octubre de 2024, Franco consiguió un cliente a través de las redes sociales. Para 2025, estaba completamente comprometide con usar su experiencia en fotografía y emprendimiento para ayudar a dueños de negocios hispanohablantes a convertir seguidores en redes sociales en clientes que pagan, a través de Chispa Creative, un estudio de marketing en foto y video.

Susi Franco, dueña de Chispa Creative Studio. Foto: Marco Flores, JEFAS Magazine.
Honrar la identidad a través de la fotografía
El salto de la fotografía humanitaria al marketing empresarial podría parecer drástico, pero Franco ve conexiones claras. “He trabajado muy de cerca con pequeños negocios y me di cuenta de cuánto he aprendido al hacer crecer el mío. Noté que muchos de mis colegas estadounidenses tenían sistemas sólidos, como anuncios, redes sociales y contenido de alta calidad, para crecer rápidamente. Muchos dueños de negocios hispanohablantes y de otras comunidades subrepresentadas no tenían acceso a esas herramientas. Esa brecha también significa que se pierden ingresos”. Los servicios en español de Chispa Creative aumentan la visibilidad y atraen clientes potenciales, y muestran la herramienta más poderosa de Franco: ver a las comunidades con los ojos de alguien que siempre ha vivido entre dos mundos.
Como persona inmigrante, hija de pastor y creadore queer con una maestría en estudios teológicos y transformación de conflictos, Franco honra todas sus identidades mientras construye el negocio. Su enfoque, que utiliza la narrativa visual para poner el empoderamiento en el centro, va más allá de los reels. Ya sea al enfocar una taza de café humeante en una nueva panadería o al capturar un momento espontáneo de risa entre una persona emprendedora y un cliente satisfecho, su trabajo genera conexión mientras construye historias.
La decisión de Franco de apostar por sí misme no solo tuvo que ver con la realización profesional. También honró un instinto para contar historias que se formó en la niñez, se moldeó en medio de la guerra y se afinó al navegar entre las culturas colombiana y estadounidense. Franco tiende puentes mientras crea un negocio rentable basado en conexiones auténticas, donde su identidad múltiple no solo es una ventaja, sino también una fortaleza competitiva.
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