
Liza Mendoza
Por Christina Fernández-Morrow
Un llamado de atención que dio origen al centro LP Fitness
El camino de Liza Mendoza-House hacia LP Fitness comenzó con un llamado de atención: se agachó para amarrarse el zapato, no pudo alcanzar su pie y terminó sin aliento. En ese momento supo que algo tenía que cambiar. Dieciséis años después, pesa la mitad que antes, está el doble de saludable y es dueña de un próspero centro de transformación en Lincoln, Nebraska, con 37 integrantes en su equipo y una pared de reconocimientos, incluido el premio a Mejor Gimnasio durante tres años consecutivos. Ha mantenido una pérdida de 70 libras y construyó lo que no existía cuando más lo necesitó: un lugar donde el fitness y la nutrición se combinan con responsabilidad real, sin juicios, solo resultados.
El impacto de Mendoza-House va más allá de la báscula. Dejó un empleo estable —con un generoso plan de jubilación, un sueldo fijo y una carrera de 17 años— para construir un negocio en una industria dominada por hombres. Usó el escepticismo como combustible y abrió su primer gimnasio en un edificio tan deteriorado que, cuando llovía afuera, llovía adentro.
Empezar poco a poco y aprender a ponerse saludable
Ponerse saludable no fue fácil. Intimidada por los gimnasios, Mendoza-House comenzó caminando. Como muchas personas, enfrentó recursos limitados, poca confianza y poca orientación. Las expectativas culturales sobre la comida y la imagen corporal añadieron capas de complejidad. Probó Weight Watchers, aprendió a contar puntos y se dio cuenta de que, aun así, podía elegir comida chatarra, algo que quería evitar. Por eso recurrió a consejos en línea y a las pocas personas que conocía que habían hecho cambios importantes en su estilo de vida.
Encontrar comunidad a través de entrenamientos tipo boot camp
Paso a paso, se movió más y encontró una comunidad que la llevó a una clase de estilo boot camp. “Terminé enamorándome de los entrenamientos tipo boot camp porque había alguien que me ayudaba y me decía qué hacer”, recuerda Mendoza-House. Incluso mientras aprendía a exigirse, animaba a los demás. Su entusiasmo llamó la atención del entrenador. Pasó de participante a entrenadora y descubrió que le encantaba ayudar a la gente a alcanzar sus metas y superar sus inseguridades.
Con el apoyo de sus compañeros, lanzó su propio boot camp en un parque local. Cuando cambió el clima, rentó gimnasios boutique en distintos puntos de Lincoln. Su grupo de seguidores creció junto con su determinación y, cuando vio un local vacío, nació la idea de LP Fitness. Pero algo la inquietaba: no podía concretar su visión mientras trabajaba tiempo completo. Así que tomó una decisión audaz. Después de casi 20 años en State Farm, dio un paso decisivo: “Salí a almorzar y nunca regresé. Esa historia todavía me da escalofríos; fue lo más aterrador que he hecho”, dice Mendoza-House.
Crear responsabilidad y una cultura de cuidado
Con un préstamo de su tía, contrató a un coach de negocios y refinó la marca. “Construí la fórmula exacta que necesitaba cuando estaba tratando de bajar de peso”, afirma. La apuesta dio resultados. Su práctica de comunicarse personalmente con los miembros que faltaban una semana reflejaba un cuidado genuino y ayudó a construir una comunidad sólida. Aprendió desde cero fundamentos de negocio —ventas, retención de clientes y creación de procesos— a pesar de no tener experiencia previa como emprendedora, y su lista de clientes y su equipo crecieron. Desde entonces, LP Fitness ha sido reconocido como uno de los mejores lugares para entrenar y ha recibido un premio a Mejor Lugar para Trabajar.
Expandirse a la nutrición con LP Protein Packs
Impulsada por lo que aprendió sobre nutrición, Mendoza-House lanzó LP Protein Packs en 2025. “Enseño macronutrientes: alimentación limpia con proteína, carbohidratos, grasas y verduras. La gente cree que hay que comer menos, pero no es cierto. Mi meta es educar a nuestras familias y a nuestra cultura: comer comida limpia y hacer que sepa bien”, dice sobre los principios que guían el proyecto. Los paquetes están cocidos, son bajos en sodio, están sellados al vacío y listos para calentar y comer. Se venden en dos ubicaciones en Lincoln, incluida su gimnasio.
El negocio de Mendoza-House es más que un gimnasio. Se centra en el bienestar integral, donde la salud mental, el apoyo personalizado y el crecimiento personal importan tanto como la transformación física. Su liderazgo se refleja no solo en los premios, sino también en su énfasis en la autoformación, la constancia y la inversión en el desarrollo personal. Su éxito demuestra que cuando una persona prospera, otras también creen que pueden hacerlo.
Acompañar a la próxima generación de emprendedores
Ahora también como coach de negocios, Mendoza-House está comprometida a apoyar a nuevos emprendedores que se sienten poco preparados o abrumados. Espera inspirar a las latinas a apropiarse de sus historias y dar pasos valientes, aunque imperfectos, hacia sus sueños. Su historia muestra que los mejores emprendedores cubren una necesidad, enfrentan los retos de frente y apuestan por sí mismos, y su mensaje es claro: no tienes que tenerlo todo resuelto para empezar. Tu camino, con todos sus giros y vueltas, es tu superpoder.
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