Por Christina Fernández-Morrow

Cuando Alexis Espinoza-Arrubla lanzó Fern Vibes en 2022, tenía muy claro qué quería crear: programas de regulación basados en mindfulness, con yoga con enfoque informado por el trauma, técnicas de relajación, terapia de sonido y actividades creativas. Lo que no sabía era que, dos años después, estaría al frente de dos entidades distintas.

En 2024, creó Fern Foundation, una organización sin fines de lucro que ofrece servicios gratuitos a niños y familias, pero mantuvo Fern Vibes operando como un negocio con fines de lucro.

El cambio trajo retos inesperados. Espinoza-Arrubla descubrió rápidamente que buscar y redactar subvenciones puede ser, por sí solo, un trabajo de tiempo completo.

Su experiencia plantea una pregunta que cada vez enfrentan más emprendedores con propósito: ¿conviene estructurar el proyecto como una organización sin fines de lucro 501(c)(3), operar como un pequeño negocio tradicional o gestionar ambas opciones?

Seis diferencias clave

1) Estructura y gobernanza

Pequeño negocio: Tú controlas las decisiones. Espinoza-Arrubla dirige Fern Vibes con total autonomía, ajustando programas y precios según la demanda del mercado y de la comunidad en Omaha.

Organización sin fines de lucro: Una junta directiva supervisa y debe aprobar las decisiones importantes. Los integrantes de la junta de Espinoza-Arrubla también lideran las operaciones y la recaudación de fondos, abriendo puertas y generando conexiones a las que ella no podría acceder por sí sola.

Conclusión: Las organizaciones sin fines de lucro cambian velocidad por rendición de cuentas, pero ganan aliados estratégicos en sus juntas, a menudo líderes locales que conocen a la comunidad.

2) Ingresos

Pequeño negocio: Vende bienes y servicios con tarifas diseñadas para generar ganancias para sus propietarios. Espinoza-Arrubla cobra tarifas de mercado por los programas de Fern Vibes, desde talleres hasta sesiones privadas.

Organización sin fines de lucro: Puede cobrar por servicios, pero todos los ingresos deben respaldar la misión, no beneficiar a personas de manera individual. Fern Foundation depende de eventos de recaudación, subvenciones y donaciones para cubrir el costo de ofrecer servicios gratuitos.

Conclusión: Ambas pueden generar ingresos, pero solo los negocios pueden distribuir ganancias a sus propietarios.

3) Impuestos

Pequeño negocio: Paga impuestos sobre las ganancias.

Organización sin fines de lucro: Está exenta del impuesto federal sobre la renta y, con frecuencia, de impuestos estatales y locales. Más importante aún, las donaciones a Fern Foundation son deducibles de impuestos para quienes donan, lo que puede fortalecer las campañas de recaudación en una comunidad con cultura de donación como Omaha.

Conclusión: Las donaciones deducibles de impuestos son el “superpoder” de una organización sin fines de lucro, pero para obtenerlo hay que cumplir criterios específicos del IRS y mantener un cumplimiento constante, lo cual puede implicar costos.

4) Opciones de financiamiento

Pequeño negocio: Espinoza-Arrubla puede reinvertir las ganancias de Fern Vibes como lo desee, solicitar préstamos comerciales o atraer inversionistas dispuestos a aceptar participación accionaria.

Organización sin fines de lucro: Estas opciones no existen. En su lugar, Fern Foundation busca subvenciones, patrocinios corporativos, donaciones individuales y eventos de recaudación.

Muchas fuentes de financiamiento solo apoyan a organizaciones registradas sin fines de lucro, y acceder a esos fondos requiere un trabajo considerable. Espinoza-Arrubla pasó horas buscando en internet subvenciones locales antes de encontrar la subvención Futuro Latino otorgada por la Omaha Foundation. Luego dedicó cuatro meses a recopilar estadísticas para demostrar que sus programas lograban los resultados deseados, y después pasó una semana completa escribiendo la solicitud. Pidió $50,000 y recibió $10,000.

“Hay motores de búsqueda que pueden encontrar subvenciones, pero son caros”, dijo Espinoza-Arrubla. Usó IA para identificar posibles fuentes y luego verificó que las subvenciones fueran legítimas. También armó un calendario con fechas límite para planificar las solicitudes, un hábito práctico para mantenerse al día.

El trabajo no termina cuando se otorgan las subvenciones. Espinoza-Arrubla debe dar seguimiento cuidadoso a los resultados para redactar los informes requeridos y garantizar la elegibilidad para renovaciones.

Conclusión: Las organizaciones sin fines de lucro acceden a fondos filantrópicos que pueden ser inestables; los negocios acceden a capital de inversión. El financiamiento mediante subvenciones exige habilidades, sistemas y una inversión significativa de tiempo. También implica rechazos, recibir menos de lo esperado y la posibilidad de que las oportunidades no se renueven año tras año.

5) Flexibilidad operativa

Pequeño negocio: Espinoza-Arrubla puede probar nuevas ofertas de Fern Vibes, ajustar precios semanalmente si es necesario y cambiar todo su modelo de negocio sin aprobación externa, algo útil para responder a los horarios cambiantes y las necesidades específicas de las familias en Omaha.

Organización sin fines de lucro: Incorporar un nuevo programa, proveedor o empleado requiere discusión y aprobación de la junta. Cambiar la forma en que se asignan los fondos también exige documentación y, a veces, permiso de la fuente de financiamiento.

Conclusión: Los negocios pueden adaptarse cuando hace falta; las organizaciones sin fines de lucro avanzan mediante procesos que toman tiempo y dependen de varios responsables de tomar decisiones.

6) Requisitos de reporte

Pequeño negocio: Espinoza-Arrubla puede manejar contabilidad básica, declaraciones de impuestos y los reportes que elija para fines de administración interna.

Organización sin fines de lucro: Además de la contabilidad habitual, Fern Foundation debe presentar anualmente el Formulario 990 ante el IRS (registro público), llevar por separado el control de subvenciones restringidas y donaciones generales, mantener registros detallados de gastos por programa y elaborar informes para múltiples partes interesadas.

Conclusión: Los requisitos de transparencia en una organización sin fines de lucro son amplios, pueden ser costosos y son permanentes.

¿Qué camino es el adecuado para ti?

¿Tu público objetivo puede pagar tarifas de mercado? Si la respuesta es sí, la estructura de negocio ofrece máxima flexibilidad con mínima burocracia. Si no, necesitarás financiamiento filantrópico, que por lo general requiere estatus de organización sin fines de lucro.

¿Tu misión encaja dentro de los propósitos benéficos reconocidos por el IRS? Por lo común, incluyen el alivio de la pobreza, el impulso de la educación o la religión, la promoción de la salud, el apoyo al gobierno u otros beneficios comunitarios. Fuera de esas categorías, es posible que no se pueda acceder al estatus de organización sin fines de lucro.

¿Puedes dedicar tiempo al trabajo de subvenciones? “Redactar subvenciones es distinto a casi cualquier otra cosa que haces en un negocio”, dijo Espinoza-Arrubla. Tomó un curso para aprender. Esto quita tiempo a la operación. Contratar a redactores de subvenciones es una opción, pero suele ser costosa y, por lo general, no se cubre con otras subvenciones, así que requiere una reserva de fondos no restringidos. Además de buscar y escribir solicitudes, necesitarás protocolos para generar los datos requeridos, sistemas de seguimiento y capacidad de generar reportes de forma continua.

¿Qué tan rápido necesitas tomar decisiones? Los emprendimientos y proyectos en campos que cambian con rapidez suelen considerar restrictiva la gobernanza de una organización sin fines de lucro. La supervisión de la junta ralentiza la toma de decisiones, pero ofrece respaldo estratégico.

¿Puedes gestionar el cumplimiento normativo de una organización sin fines de lucro? Espinoza-Arrubla pasó meses y gastó varios miles de dólares para establecer Fern Foundation. Hoy maneja dos conjuntos de registros financieros, realiza reuniones periódicas de junta y se asegura de que ninguna de las dos entidades viole las reglas.

¿Atiendes a dos poblaciones distintas? Espinoza-Arrubla mantuvo ambas estructuras porque quería representación en espacios de mindfulness y bienestar. “Devolver lo recibido, mientras cierro brechas culturales y generacionales, es algo muy cercano a mi corazón y central en mi misión”, explicó.

La conclusión

La estructura sigue a la estrategia. Antes de elegir entre estatus sin fines de lucro o con fines de lucro, define tu misión, identifica tus fuentes de financiamiento y evalúa con honestidad tu capacidad.

La pregunta no es qué estructura es mejor. Es qué estructura —o combinación de estructuras— sirve mejor al impacto que buscas crear y a la realidad de cómo financiarás ese trabajo.

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