Erika Delasancha y su hija María, propietarias de DelaSanchas Spotless Cleaning. Foto: Susi Franco, JEFAS Magazine.

Por Marina Rosado

Desde comunicarse con su primera empleadora mediante lenguaje de señas hasta dirigir una de las empresas de limpieza más confiables de Fremont, Erika Delasancha ha construido su negocio sobre una filosofía sencilla: un espacio ordenado y limpio ayuda a las personas a desarrollarse de forma armoniosa y productiva, algo que esta emprendedora mexicana conoce bien.

“Muchas personas viven con mucho estrés”, dice Delasancha. “Pero, a través de nuestro trabajo, aportamos nuestro granito de arena para que se sientan más cómodas”.

En un momento en que los pequeños negocios propiedad de inmigrantes enfrentan desafíos particulares, Delasancha’s Spotless Cleaning ofrece servicios residenciales y comerciales de alta calidad, adaptados a las necesidades de cada cliente. Su historia muestra cómo la determinación y un servicio de calidad pueden superar las barreras del idioma y abrir oportunidades duraderas.

Construyendo un futuro: de Acapulco a Fremont

Nacida en Acapulco, Guerrero, Delasancha se mudó a Nueva York en 1997 junto con su esposo, Pedro Bernal.

“Teníamos un propósito”, recuerda. “Trabajar incansablemente para asegurar un mejor futuro para nuestra familia”.

Su camino comenzó con un sueño sencillo, pero poderoso.

“Quería ser independiente y ayudar con los gastos del hogar”, dice Delasancha.

Después del nacimiento de su hija mayor, María, en 1999, contactó a una agencia de colocación y consiguió su primer trabajo limpiando la casa de una mujer judía.

“Ella hablaba hebreo, así que nos comunicábamos con señas”, dice Delasancha.

Rápidamente aprendió a cumplir con los estándares del hogar y se ganó la confianza y el aprecio de su empleadora.

En 2004, cuando terminó el contrato de su esposo, la familia se mudó a Las Vegas. Allí, Delasancha trabajó primero en una taquería y luego en una florería, hasta que su cuñado la animó a iniciar su propio negocio de limpieza.

Delasancha continuó limpiando y capacitando a otras personas, pero no fue sino hasta 2007 —después de un grave accidente automovilístico rumbo a Nebraska, en el que la pareja perdió todas sus pertenencias— cuando regresó formalmente a los servicios de limpieza.

Superar desafíos: iniciar un negocio de limpieza

En Fremont, Delasancha no solo estableció su negocio, sino que lo convirtió en un éxito local. Comenzó bajo el nombre Absolutely Spotless Cleaning. En 2023, la empresa se convirtió en una LLC que lleva con orgullo su apellido.

Con el apoyo de su hija, María, Delasancha’s Spotless Cleaning se ha convertido en uno de los negocios más confiables de la comunidad, en gran parte gracias a la atención al detalle que Delasancha y sus técnicos dedican a cada trabajo.

“Yo siempre hago la limpieza inicial”, dice Delasancha.

Nunca delega ese paso crucial para asegurarse de que no se pase nada por alto. Al terminar un trabajo, lo que más disfruta es ver la satisfacción de sus clientes con el servicio.

“La sonrisa de un cliente, su gratitud y su tranquilidad no tienen precio. Nuestra misión es llevar cada espacio a su máxima expresión de limpieza”.

Erika Delasancha y su hija María, propietarias de DelaSancha’s Spotless Cleaning. Foto: Susi Franco, JEFAS Magazine.

La misión de Delasancha’s Spotless Cleaning

El verdadero éxito, sin embargo, se mide por algo más que las cifras. Al transformar espacios y contribuir al bienestar de las personas, Delasancha destaca por su actitud positiva y su espíritu resiliente. Entre sus principios rectores están la fe en Dios, el trabajo duro y la confianza en su equipo.

Como dueña de negocio, su mayor satisfacción es contratar a personas sin experiencia previa en el sector y compartirles todo lo que ha aprendido.

“Quería ser independiente y ayudar con los gastos del hogar”.

Su legado va más allá del negocio y se refleja en su familia.

“Cuando pienso en todo lo que mi madre ha pasado, me doy cuenta de que no hay excusa para no seguir adelante”, dice María, graduada en Psicología por la University of Nebraska–Lincoln. “Estoy muy orgullosa de ella. Todavía está trabajando para certificarse en otras áreas y sigue aprendiendo. Quiero ser como ella”.

Delasancha también es un ejemplo para sus otros hijos: Angie, Jeremy y Joseph.

Más allá de la limpieza

Para Delasancha, cada superficie que limpia representa algo más profundo: los sueños de los inmigrantes que no solo sobreviven, sino que prosperan.

“Mi trabajo no solo limpia espacios; demuestra que cada esfuerzo, por pequeño que sea, puede ayudar a transformar el mundo”, dice.

Esa filosofía ha ayudado a convertir a una madre trabajadora en una de las emprendedoras más respetadas de Fremont, gracias a valores como el apoyo familiar, la capacitación del personal y la satisfacción del cliente.


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