
Julisa Pineda, profesional bilingüe de bienes raíces en Muscatine, Iowa. Foto: Wezz De La Rosa.
La experiencia de Julisa Pineda traduciendo para su familia marcó su trabajo como profesional bilingüe de bienes raíces con The Thompson Group, en Muscatine, Iowa.
Por Jackie Cruz
Julisa Teresa Pineda creció en Muscatine, Iowa, en un hogar donde se hablaba español.
Su madre emigró de México y su padre, de El Salvador. Mientras aprendía inglés, Julisa comenzó a ayudar a su familia, especialmente a su mamá, en situaciones donde el idioma representaba una barrera.
«Siempre tenía que traducir para mi mamá y mi familia a dondequiera que fuéramos», recuerda. «Ya fuera en las consultas médicas, en el banco o al leer documentos legales».
En ocasiones, esas responsabilidades exigían que entendiera términos que ella misma todavía estaba aprendiendo.
«Me sentía culpable porque mi mamá me necesitaba, pero yo todavía no tenía un nivel de inglés suficiente para traducir bien», cuenta Pineda.
Su madre le enseñó una lección que la acompañaría durante años: sin importar lo que ocurriera, había que seguir adelante, dando un paso a la vez.
Aprender a preguntar y dar el primer paso
Julisa se convirtió en la primera persona de su familia en asistir a la universidad.
Condujo su Honda Civic modelo 2008 hasta la Universidad del Norte de Iowa (UNI) y acudió directamente a la oficina de ayuda financiera para preguntar cómo funcionaba el proceso de la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (FAFSA).
«Desarrollé el instinto de tomar la iniciativa y dar un paso al frente cuando era necesario», explica.
Más adelante obtuvo su licenciatura en UNI, donde también recibió reconocimiento académico al formar parte de la lista del decano.
Mientras estudiaba fuera de casa, su madre inició los trámites para poner la hipoteca familiar a su nombre. Julisa regresó de Cedar Falls para ayudarla a revisar y completar los documentos.
Después de graduarse, trabajó en ventas, tecnología y el ámbito legal antes de incorporarse al sector inmobiliario.
Pero la necesidad de contar con más profesionales bilingües en Muscatine era algo que había identificado mucho antes.
«Mientras crecía, me di cuenta de que hacían falta profesionales bilingües en esta zona», señala.
Las dificultades que vivió junto a su familia en bancos y al interpretar documentos legales le permitieron reconocer barreras similares en el proceso de compra de una vivienda. Para algunas familias, encontrar información confiable en su propio idioma puede convertirse en un obstáculo más para alcanzar la meta de tener una casa.
Ganarse la confianza antes de recibir la primera comisión
Cuando Julisa comenzó su carrera en bienes raíces, uno de sus mayores desafíos fue demostrar que podía ganarse la confianza de sus clientes.
«Uno de los retos más grandes que enfrenté al principio fue construir credibilidad como una emprendedora latina joven, de primera generación, en una industria muy competitiva», explica. «Empezar desde cero significaba que tenía que ganarme la confianza de los clientes mientras ampliaba mi red de contactos y desarrollaba mi marca».
The Thompson Group, de Ruhl&Ruhl Realtors, se fundó en Muscatine en junio de 2025. Mientras Julisa comenzaba a establecerse en el sector inmobiliario, también trabajaba como mesera los fines de semana.
«Trabajaba como mesera los fines de semana y les contaba a los clientes que era agente de bienes raíces. También les entregaba mis tarjetas de presentación», recuerda.
El trabajo en el restaurante le permitía cubrir sus gastos mientras desarrollaba su carrera. Al mismo tiempo, se convirtió en otra oportunidad para dar a conocer sus servicios.
Su madre, sin embargo, estaba preocupada por la incertidumbre económica que implicaba dedicarse a los bienes raíces.
«Le preocupaba que esta profesión no pudiera ofrecerme estabilidad, porque no recibes tu pago hasta que se concreta una venta», explica Julisa.
Entonces llegó su primera venta.
«Después de esa primera venta, supe que tenía que seguir adelante, y mi mamá me escuchó», recuerda.

Julisa Pineda, profesional bilingüe de bienes raíces en Muscatine, Iowa. Foto: Wezz De La Rosa.
Una necesidad que conocía desde niña
Parte de la motivación de Julisa para dedicarse a los bienes raíces surgió al observar cómo algunas familias enfrentaban dificultades innecesarias para comprar una vivienda debido al idioma y a la falta de acceso a información confiable.
«Quería crear un negocio basado en la educación, la confianza y la defensa de los intereses de mis clientes, donde las personas se sintieran informadas, acompañadas y capaces de tomar decisiones durante todo el proceso», explica.
Ofrecer sus servicios tanto en inglés como en español se convirtió en una parte esencial de ese compromiso.
Julisa cuenta que sus clientes hispanohablantes valoran poder realizar los trámites de compra de una casa en español. Algunos quedaron tan satisfechos con su trabajo que volvieron a buscarla para recibir sus servicios.
«¡Esos clientes apreciaron mi trabajo y me pidieron que volviera a ser su agente inmobiliaria!», cuenta.
«Si puedo ayudar a una familia a construir un patrimonio que beneficie a las próximas generaciones, quiero que también sientan que su voz es escuchada», afirma.
Su identidad latina también influye en la manera en que trabaja y construye relaciones con sus clientes.
«Mi cultura latina ha sido mi mayor fortaleza como empresaria porque ha formado los valores que llevo a mi trabajo todos los días», explica. «Desde pequeña me enseñaron la importancia de la resiliencia, el esfuerzo, la familia y la comunidad».
Empezar, aunque todavía no te sientas preparada
Cuando le preguntan qué consejo le daría a otra latina que quiere iniciar su propio negocio, Julisa habla de una decisión que muchas emprendedoras suelen posponer: cuándo comenzar.
«Nunca va a existir “el momento perfecto”», asegura. «El momento adecuado es una decisión que tú tomas y, después, haces lo necesario para que funcione».
Su propia experiencia es ejemplo de ello. Comenzó trabajando en un restaurante los fines de semana, mientras construía una carrera basada en comisiones y buscaba hacerse un nombre en una industria competitiva.
También quiere recordarles a otras mujeres que su historia personal puede ser una de sus mayores fortalezas.
«Les recordaría que sus orígenes, su cultura y sus experiencias no son obstáculos. Son fortalezas que pueden ayudarlas a construir la obra que quieren aportar al mundo».
Actualmente, Pineda trabaja con The Thompson Group de Ruhl&Ruhl Realtors en Muscatine y se desempeña como embajadora de la Cámara de Comercio Hispana de Greater Quad Cities.
Además, anima a otras latinas a ser constantes, rodearse de personas que apoyen sus proyectos y seguir invirtiendo en su crecimiento personal y profesional.
Y, sobre todo, a recordar una de sus recomendaciones más importantes:
«Nunca tengas miedo de ocupar tu lugar».
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