Keilin Isaacson, cofundadora de Lush Lifestyle Medicine en Polk City, Iowa. Foto: Jennifer Marquez.

De Honduras a Polk City, Iowa, Keilin Isaacson ha construido una trayectoria que hoy se refleja en Lush Lifestyle Medicine, donde escuchar a las mujeres y evaluar cada caso de manera individual es parte esencial de la atención.

Por Karlha Velásquez Rivas

La ansiedad suele ser el punto de partida. Muchas de las mujeres de entre 35 y 50 años que llegan al consultorio de Keilin Isaacson se sienten agotadas, preocupadas por cambios que no comprenden y, en muchos casos, frustradas después de buscar respuestas sin encontrarlas. Algunas no logran dormir toda la noche; otras han experimentado aumento de peso, cansancio persistente o una sensación de inquietud que antes no formaba parte de sus vidas.

«No me siento bien. Estoy muy cansada, no puedo dormir, tengo muchísima ansiedad. Antes no me pasaba esto», cuenta Isaacson, al repetir algunas de las frases que escucha con frecuencia entre sus pacientes.

Muchas ya han consultado a otros profesionales de la salud. Algunas han recibido medicamentos para dormir o controlar la ansiedad, pero siguen sintiendo que algo no está bien. Para Keilin, estas experiencias ponen de manifiesto la importancia de escuchar antes de llegar a conclusiones.

En Lush Lifestyle Medicine, un centro de salud integral y medicina estética que dirige junto a su esposo, Greg Isaacson, Keilin busca ofrecer una atención que tome en cuenta distintos aspectos de la salud de cada persona. Su objetivo es comprender qué puede estar ocurriendo en el organismo de cada paciente, más allá de atender los síntomas de forma aislada.

«Muchísimas mujeres llegan contando prácticamente la misma historia», explica.

Según Isaacson, algunas pacientes le han comentado que, después de recibir atención, han experimentado mejoras en el sueño, se sienten más tranquilas y perciben un mayor bienestar general.

De la adversidad al emprendimiento

La sensibilidad con la que Keilin escucha a sus pacientes tiene mucho que ver con su propia historia.

Nació en La Ceiba, Honduras, y tenía apenas seis años cuando el huracán Mitch devastó su país en 1998. Entre los recuerdos que aún conserva está la imagen de su Papi Jorge levantándola sobre sus hombros mientras el agua de las inundaciones subía peligrosamente. También recuerda la escasez de alimentos y la incertidumbre que enfrentó su familia después del desastre.

Ante la falta de oportunidades, su madre tomó una decisión difícil: emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro más estable para sus dos hijas.

Keilin y su hermana permanecieron en Honduras al cuidado de sus tíos durante seis años, hasta que finalmente pudieron reunirse con su mamá en Iowa.

Keilin tenía 12 años cuando llegó a Estados Unidos sin hablar inglés. Adaptarse a otra cultura, aprender un nuevo idioma y encontrar su lugar en una escuela donde había muy pocos estudiantes hispanos representó un nuevo desafío.

Recuerda que, cuando cursaba sexto grado, una maestra la reprendió por ir al baño sin pedir permiso. La razón era sencilla: Keilin todavía no sabía cómo hacerlo en inglés.

Aquella niña que alguna vez se sintió diferente terminó convirtiéndose en enfermera, después en enfermera de práctica avanzada y también en capitana de la Guardia Nacional del Ejército de Iowa.

El camino estuvo lleno de dificultades. A los 19 años se convirtió en madre soltera, trabajó en un restaurante para salir adelante y continuó estudiando hasta alcanzar sus metas profesionales.

Sin embargo, ejercer como enfermera no satisfacía por completo sus aspiraciones. Sentía que podía hacer más por sus pacientes, así que decidió continuar su formación hasta convertirse en nurse practitioner, una profesional de enfermería de práctica avanzada.

Después de graduarse en 2021, en plena pandemia de COVID-19, encontró un mercado laboral con pocas oportunidades y comenzó a considerar otras posibilidades para su futuro.

Fue entonces cuando tomó forma la idea de emprender.

Aunque no tenía experiencia en los negocios, contaba con el apoyo de Greg y con los recursos económicos de ambos. Juntos comenzaron a preparar la apertura de un centro donde pudiera ofrecer una atención más personalizada.

Lush Lifestyle Medicine abrió sus puertas en noviembre de 2023, inicialmente en West Des Moines, Iowa. En septiembre de 2025, trasladaron el negocio a un local frente a la plaza principal de Polk City, donde encontraron el ambiente acogedor y cercano que buscaban.

Keilin Isaacson, cofundadora de Lush Lifestyle Medicine en Polk City, Iowa. Foto: Jennifer Marquez.

Más allá de las hormonas

En su práctica, Keilin ha observado que la ansiedad y las dificultades para dormir se encuentran entre las preocupaciones más frecuentes de las mujeres que buscan sus servicios.

Aunque estos cambios pueden estar relacionados con la perimenopausia o la menopausia, insiste en que cada caso necesita una evaluación individual.

No todos los síntomas se explican por las hormonas. Las deficiencias nutricionales, otras condiciones médicas y distintos factores también pueden influir en el bienestar físico y emocional.

Por eso, su método de atención comienza con una conversación detallada, una revisión de los síntomas y, cuando corresponde, análisis de laboratorio. Algunas consultas pueden extenderse hasta una hora y media.

«Es fundamental hacer un muy buen trabajo al educar a tus pacientes», señala.

Para Isaacson, explicar con claridad las condiciones y las opciones de atención es especialmente importante ante la cantidad de información errónea que circula en las redes sociales.

En sus inicios, Lush Lifestyle Medicine se enfocaba principalmente en tratamientos estéticos, como aplicaciones de Botox, rellenos faciales y procedimientos de rejuvenecimiento.

Con el tiempo, Keilin comprendió que mejorar la apariencia de una mujer no necesariamente significaba que también se sintiera bien.

Esta reflexión la llevó a profundizar sus conocimientos sobre salud hormonal y metabólica, y a ampliar los servicios que ofrece el centro.

También tuvo que revisar parte de lo que había aprendido durante su formación clínica. Durante años, los riesgos asociados con la terapia hormonal habían recibido especial énfasis. Los cambios en la evidencia científica despertaron su interés por conocer más a fondo estos tratamientos.

El 12 de febrero de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó modificaciones en el etiquetado de seis productos de terapia hormonal para la menopausia.

Los cambios eliminaron de las advertencias más destacadas, conocidas como boxed warnings, determinadas declaraciones de riesgo relacionadas con enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama y probable demencia. Otra información de seguridad permanece en las etiquetas. Estos cambios no significan que los tratamientos estén libres de riesgos; las decisiones sobre su uso deben evaluarse de manera individual con un profesional de la salud.

Isaacson continúa actualizándose sobre los avances científicos y médicos relacionados con este campo.

Una voz hispana en una comunidad pequeña

Lush Lifestyle Medicine se encuentra en Polk City, Iowa, una localidad con una población estimada de 6,630 habitantes, de acuerdo con las estimaciones de 2025 de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

En una comunidad donde la presencia hispana es reducida, Isaacson ha encontrado una oportunidad para atender a personas que con frecuencia enfrentan barreras culturales y lingüísticas dentro del sistema de salud.

Según sus propios cálculos, entre el 70 % y el 80 % de sus pacientes son hispanos, en su mayoría mujeres. Su intención es continuar ampliando ese alcance.

Con una voz dulce y melodiosa, Keilin explica cada procedimiento con calma y paciencia.

«Sé lo que se siente cuando alguien no te entiende y tú no puedes explicar lo que estás sintiendo», reflexiona.

El sueño de llevar su mensaje más allá del consultorio

Keilin también es madre de tres hijos, dos niñas y un niño, con quienes procura mantener vivas sus raíces hondureñas.

Prepara baleadas, tortillas y otros platillos tradicionales, conserva la costumbre de cenar en familia y viaja a Honduras aproximadamente cada dos años para visitar a sus tíos y a Papi Jorge.

En esta nueva etapa de su vida, espera ampliar el centro e incorporar profesionales especializados en salud mental, nutrición y entrenamiento físico. Pero sus planes van más allá del consultorio.

A los 34 años, Keilin Isaacson tiene una nueva meta: convertirse en conferencista motivacional y promover el empoderamiento de las mujeres.

Quiere compartir una historia marcada por las dificultades, los errores y las nuevas oportunidades, convencida de que ninguna mujer debería sentirse definida o limitada por su pasado.

«Amo mi vida», afirma cuando habla de su familia, sus pacientes y su trabajo.

Disciplinada y trabajadora, Keilin comienza sus días a las cinco de la mañana, haciendo ejercicio con su esposo antes de llevar a sus hijos a la escuela.

Su jornada transcurre entre el centro, sus responsabilidades militares y su familia. Al regresar a casa, procura compartir la cena con los suyos y acostarse temprano. Entre sus gustos personales destaca el sushi, su comida favorita.

Una de sus mayores satisfacciones es recibir mensajes de pacientes que le cuentan que se sienten mejor y tienen más confianza en sí mismas.

También anima a otras mujeres a perseguir sus sueños sin permitir que el miedo al fracaso las detenga.

Para Keilin Isaacson, escuchar es mucho más que una parte de la consulta médica. Es una forma de ofrecerles a otras mujeres algo que ella misma necesitó alguna vez: comprensión, confianza y un espacio donde sus voces sean tomadas en cuenta.


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